Mal y de malas se encuentra el presidente de Grupo Elektra Ricardo Salinas Pliego, toda vez que no sólo su patrimonio se encuentra en riesgo por tener esa mala costumbre de ’no pagar’, llámese a la autoridad, acreedores o a sus mismos inversionistas, sino que ahora ha visto reducida su influencia en el mundo empresarial, pues de estar entre los 10 empresarios más importantes del país hace apenas un año, ahora lucha por permanecer al menos entre los primeros 40.
Y es que en el Ranking Expansión de los 100 Empresarios más importantes de México 2025, Salinas Pliego ocupa la posición 35, cuando apenas hace un año, le correspondía la número 7.
Pero tampoco es que hubiera tanta sorpresa en la baja de su influencia.
Para este año, su fortuna se calculó en 101 mil millones de pesos. El problema está en que en el corto plazo deberá afrontar su adeudo con Hacienda de más de 74 mil millones de pesos, los 10.5 mil millones que debe a sus inversionistas en Estados Unidos, además de perder 500 millones con que le sancionó la justicia también de la nación de las barras y las estrellas.
En pocas palabras, Salinas Pliego hace caravana con sombrero ajeno, pues de hecho, el 84% de su fortuna, la debe.
Pero el mayor riesgo del empresario no es la descapitalización, que si bien podría dejarlo sin empresas, no sería ni el primero ni el último millonario que se recompone de una caída así. El problema de Salinas Pliego es que se sabe que no le gusta pagar sus deudas y de esa forma difícilmente podría volver a los negocios tras una eventual caída, sumado a que su modelo de negocio, los ’préstamos gota a gota’, cada vez están más penalizados y tienden a desaparecer en el mundo moderno, siendo relegados a una mera actividad criminal a diferencia de ahora, cuando se le permitía por tener sobornada a los impartidores de justicia.