En octubre de 2022, un informe del Centro de Fusión de inteligencia Sureste revelaba que Hernán Bermúdez Requena, quien fuera nombrado Secretario de Seguridad en Tabasco por Adán Augusto López, tenía vínculos con ’La Barredora’.
La reacción de Adán Augusto al respecto, fue la de negar cualquier acusación. Es más, como ’cercano’ al presidente López Obrador, quien le nombró Secretario de Gobernación un año antes, le convenció de que se trataban de meros rumores.
El resultado de la intervención de Adán Augusto no sólo fue que su protegido durara un año más en el cargo, sino que embarrara al mismo presidente para seguir sus intereses personales.
Ahora se sabe que Bermúdez Requena tiene una orden de aprehensión y que era líder de ’La Barredora’. El mismo Javier May, gobernador de Tabasco, se ha referido al susodicho como responsable del aumento de la delincuencia en dicha entidad.
La cosa está en que si bien ya no tiene argumentos para defender a quien fuera su subalterno como hizo antes, se acercó a la misma presidenta Claudia Sheinbaum para expresarle que no tenía conocimiento sobre ello.
Así, Claudia es la segunda mandataria que Adán Augusto embarra en un asunto que él conoce perfectamente y del que sería incluso uno de sus partícipes. A esta editorial le faltarían cuartillas para describir los escándalos del hoy Senador.
Con las acusaciones de Estados Unidos en contra del país y sus instituciones, así como el negro historial del Senador, ya va siendo hora de que dicho elemento sea extirpado de la 4T, a quien deberá seguirle también la figura de Ricardo Monreal, igual de oscuro que Adán Augusto.