Derivado de la política económica implementada primero por Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y luego por Claudia Sheinbaum Pardo (CSP), el salario mínimo ha crecido muy por encima de la inflación, al grado que su poder adquisitivo es 2.3 veces superior, en términos reales, entre 2018 y 2026.
A diciembre de 2017, la línea de pobreza de la canasta alimentaria y no alimentaria -que incluye, vestido, calzado, así como otros rubros-, tenía un costo de 3 mil 256.87 pesos de acuerdo con el Inegi, mientras que el salario mínimo era de 2 mil 773.86 pesos, esto es, que apenas alcanzaba para el 0.85% de la Canasta Básica.
Según la ENOE, para el primer trimestre de 2018, el 21.78% del total de los trabajadores en México ganaba apenas un salario mínimo o menos, es decir, que uno por cada 5 trabajadores no podía adquirir una Canasta Básica con sus ingresos.
A diciembre de 2025, la línea de pobreza de la canasta alimentaria y no alimentaria tenía un costo de 4 mil 818.14, es decir, que aumentó en 48%.
La diferencia está en que el ingreso mínimo este 2026 es de 9 mil 451.20 pesos, esto es, 341% superior al de 2018, razón por la cual un trabajador con ingreso mínimo puede adquirir 1.96 Canastas Básicas con su sueldo.
En pocas palabras, el ingreso real de los trabajadores que ganan el mínimo es 2.3 veces superior en 2026 que lo que era en 2018.
Así, aunque ahora el 44% de los trabajadores gana hasta un salario mínimo, les alcanza para adquirir dos Canastas Básicas, esto es, que con media jornada podrían cubrir sus necesidades más básicas cuando antes de AMLO y de CSP, ni siquiera completaban para una sola trabajando de tiempo completo.