En medio de la crisis ambiental causada por el incendio en Tenango de Doria, una pequeña cría de martucha logró sobrevivir y encontró una nueva oportunidad. Apenas unos días después de nacer, fue descubierta y rescatada por el personal de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo.
Posteriormente, fue trasladada a la Unidad de Rehabilitación de Fauna Silvestre de Pachuca, donde inició un proceso crucial para su recuperación.
La cría recibió el nombre de Tena. Se trata de una martucha, también conocida como kinkajú, un mamífero nocturno y arborícola que habita principalmente en selvas y bosques tropicales. Está emparentada con los cacomixtles y los mapaches, y se distingue por su cola prensil, lo que le permite desplazarse y sujetarse a los árboles. Su importancia ecológica es tal que está catalogada bajo Protección Especial de acuerdo con la NOM-059-SEMARNAT.
Desde su llegada a la Unidad, Tena ha estado más de ocho meses en un programa de rehabilitación con vistas a su liberación. Durante este periodo ha recibido atención especializada, alimentación controlada y cuidados continuos para fortalecer su desarrollo físico y conductual, con el fin de facilitar su reintegración a su hábitat natural en las mejores condiciones posibles.
El caso de Tena es un reflejo del trabajo que se realiza en Pachuca para proteger la fauna silvestre y de la respuesta institucional ante situaciones de emergencia ambiental. En este esfuerzo, destaca el apoyo del alcalde Jorge Reyes, quien ha promovido el fortalecimiento de la Unidad y las iniciativas dirigidas a la conservación, el bienestar animal y la protección del patrimonio natural.
Actualmente, Tena sigue creciendo bajo un cuidadoso resguardo especializado. Su historia es un testimonio de que, incluso en circunstancias adversas, la atención oportuna y el compromiso institucional pueden marcar una diferencia significativa en la preservación de la vida y la riqueza natural de la región.