El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) se ha comportado más como una franquicia que como una verdadera fuerza política. Desde su fundación, ha priorizado su rentabilidad electoral, alineándose con el partido que está en el poder en ese momento, lo que le ha permitido convertirse en una "llave" para la aprobación o bloqueo de reformas.
Sus aliados varían desde TvAzteca hasta la Cuarta Transformación (4T). Ahora, ante el crucial debate sobre la Reforma Electoral, el PVEM busca proteger sus intereses, evitando la reducción de plurinominales y el recorte de su financiamiento, aspectos fundamentales para su poder.
Para el año 2026, el PVEM contará con un presupuesto superior a 859 millones de pesos. Este financiamiento público sigue estando controlado por los hombres de la familia González, aunque se reparte también entre otros líderes como Manuel Velasco y figuras de peso como Arturo Escobar y Vega, Carlos Alberto Puente y Luis Melgar Bravo.
’Es un partido profundamente de derecha’, contraviniendo su supuesta plataforma ecologista, la cual tendría una afinidad con posturas más progresistas, afirma José Antonio Carrera Barroso, exasesor del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE). El Partido Verde siempre ha estado vinculado a ciertos grupos de empresarios, señala el académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Iztapalapa.
Un claro ejemplo es el Senador Luis Melgar Bravo, quien ha estado trabajando para Grupo Salinas desde al menos 2001, ocupando diversos cargos en sus empresas durante 25 años. Carlos Puente, otro exdirectivo de TvAzteca, también forma parte de este entramado.
Además, podemos incluir al Alcalde de Santa María Huatulco, Julio Cárdenas, un exmiembro del PRI, que se ha aliado con los intereses de Salinas Pliego. Este alcalde hizo un "doble favor" a una empresa del magnate, permitiendo su pago del predial de un terreno donde hay un campo de golf en disputa con el gobierno federal, y condonando el 99% del impuesto predial, como se reveló en ’Los Periodistas’.
Dentro de este partido, existen otros legisladores a las órdenes de este oligarca, como el Diputado Puente Salas, quien aspira a la gubernatura de Zacatecas y ha sido uno de sus operadores políticos desde su ingreso a Televisión Azteca en 1994.
Melgar Bravo y Puente Salas comparten, además de su pertenencia a la cúpula del PVEM, haber sido parte de la "telebancada" durante las administraciones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, defendiendo los intereses de Televisa, TvAzteca y la industria audiovisual. En este grupo también estuvo Ninfa Salinas Sada, hija de Salinas Pliego, cuando sirvió como Senadora y Diputada.
Después de casi tres décadas, aunque el PVEM no es un gigante electoral, se ha vuelto esencial para el poder en turno. Su influencia no radica en el voto popular, sino en el Congreso, donde sus votos pueden ser determinantes. Sin su apoyo, la Reforma Electoral de Morena podría enfrentar dificultades para avanzar.