El peso mexicano retoma las ganancias frente al dólar estadounidense al inicio de la sesión del 25 de noviembre. Tras haber superado el techo de las 18.50 unidades, el tipo de cambio va a la baja a la par del retroceso del billete verde en el mercado internacional.
El precio del dólar en México experimentó una baja significativa tras la apertura de los mercados el martes 25 de noviembre de 2025, después de cerrar anteriormente en números rojos.
En el día de hoy, el dólar estadounidense se cotiza a un promedio de 18,46 pesos mexicanos, lo que representa un cambio del 0,23% respecto a la cotización de la sesión anterior, que fue de 18,50 pesos, según información de Dow Jones.
Al comparar este valor con días anteriores, se observa que el peso terminó con una tendencia positiva que había estado presente durante tres jornadas consecutivas en las que el dólar se fortaleció.
En la última semana, el dólar ha tenido un aumento del 0,6%; sin embargo, a lo largo del último año, su valor ha disminuido en un 8,06%.
Un análisis financiero de Monex apunta que el tipo de cambio está influenciado por la publicación de datos económicos favorables en México, que han fortalecido al peso, así como por el nerviosismo en los mercados que ha debilitado al dólar.
En México, las ventas minoristas crecieron un 3.3% anual en septiembre, en comparación con el 2.4% reportado anteriormente. Dentro de este informe, las ventas en línea encabezaron el aumento con un crecimiento del 23.8%, seguidas por electrodomésticos y vehículos de motor. En términos mensuales, las ventas al por menor se mantuvieron sin cambios.
Por otro lado, en Estados Unidos, las ventas minoristas aumentaron un 0.2% mensual en septiembre, frente al 0.6% anterior, quedando por debajo de las previsiones de 0.4% y alcanzando su nivel más bajo en cuatro meses.
Mientras que el reporte de inflación al productor mostró un incremento mensual de 0.3% mensual, después de una contracción de 0.1% en el mes anterior, en línea con las expectativas del mercado.
Esta información es de relevancia para la política monetaria estadounidense y la reunión que tendrá la Reserva Federal (FED, por sus siglas en inglés) el 10 de diciembre próximo donde se espera una nueva baja en la tasa de interés.
Grupo Bursátil Mexicano (GBM) Casa de Bolsa advierte que, aunque persisten riesgos, el país se encuentra en una posición relativamente sólida frente a otras economías emergentes.
El análisis de GBM destaca que México ha logrado sobresalir entre los mercados emergentes, incluso en medio de la incertidumbre macroeconómica que ha caracterizado los últimos meses. Las decisiones comerciales del presidente Donald Trump han generado inquietud, pero la percepción de una conducción económica más moderada y pragmática ha favorecido la narrativa sobre el país. Esta imagen positiva ha incrementado el atractivo de México para fondos internacionales, que lo consideran uno de sus destinos preferidos en América Latina.
La reconfiguración del comercio global ha sido un factor determinante en este escenario. En un entorno marcado por tensiones comerciales, México ha priorizado mantener una relación cercana con Estados Unidos para asegurar un intercambio justo y equilibrado. Sin embargo, la reciente advertencia de imponer aranceles del 30% a productos mexicanos y europeos —sin contar los aranceles sectoriales, como el 25% al sector automotriz— ha reavivado las especulaciones entre inversionistas sobre un posible aumento en las tarifas aplicadas a las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense.
Ante este panorama, la próxima revisión del T-MEC adquiere una relevancia estratégica. Aunque el proceso formal aún no ha comenzado, la renegociación del tratado podría abrir nuevas oportunidades para México, especialmente frente a competidores asiáticos. Si la revisión logra aportar certidumbre para las inversiones vinculadas al nearshoring, el país podría consolidar su posición como destino preferente para la relocalización de cadenas productivas.
En cuanto a las perspectivas de crecimiento, los analistas de GBM proyectan un avance económico limitado para este año, con una estimación de 0,5%, aunque prevén condiciones más favorables en el segundo semestre. La inversión podría experimentar un mayor dinamismo, impulsada por programas de colaboración público-privada como el ’Plan México’ y por la tendencia descendente en las tasas de interés, que ofrecería un estímulo adicional a la inversión productiva.
Sectores como el de consumo, tecnología, salud y fintech han mostrado resiliencia y podrían alcanzar un punto de inflexión en los próximos meses. La recuperación de la confianza del consumidor, un tipo de cambio favorable, la integración de infraestructura tecnológica con inteligencia artificial, y la digitalización bancaria y empresarial, se perfilan como factores que abren oportunidades tanto para inversionistas como para los mercados.
No obstante, persisten riesgos estructurales. La generación de empleo formal se ha moderado y la subocupación ha aumentado, lo que limita la capacidad de absorción del mercado laboral. Además, los flujos de remesas, aunque elevados, podrían verse afectados por cambios en la política migratoria de Estados Unidos. Según GBM, estos elementos configuran un entorno de volatilidad externa y ajustes institucionales internos que marcarán el cierre de 2025 para la economía mexicana.