El endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos impulsado por el presidente Donald Trump no solo pone en apuros a muchos extranjeros en el país, muchas empresas estadounidenses tienen ahora más problemas para encontrar trabajadores, por lo que su negocio se resiente.
Las redadas migratorias a gran escala en empacadoras y campos en California están amenazando a las empresas que suministran a Estados Unidos gran parte de los alimentos que consume, de acuerdo con las asociaciones agrícolas.
Docenas de trabajadores agrícolas han sido arrestados recientemente después de que agentes federales uniformados se desplegaran en plantaciones al noroeste de Los Ángeles, en el condado de Ventura, conocido por el cultivo de fresas, limones y aguacates.
Otros no acuden a trabajar debido al miedo que se ha extendido entre las comunidades de inmigrantes, mientras el presidente, Donald Trump, intensifica su campaña contra la migración con la promesa de aumentar drásticamente los arrestos. Envió agentes federales a efectuar detenciones en estacionamientos de Home Depot y en lugares de trabajo, incluyendo lavaderos de autos y una fábrica de ropa. Además, el mandatario desplegó tropas de la Guardia Nacional y Marines en Los Ángeles tras las protestas contra sus operaciones de control migratorio. Las manifestaciones se han repetido en otras ciudades del país.
Maureen McGuire, directora ejecutiva de la oficina agrícola del condado de Ventura, afirmó que entre el 25 y el 45% de los trabajadores han dejado de presentarse a trabajar en los campos desde el inicio de las redadas a gran escala este mes.
’Cuando nuestra fuerza laboral tiene miedo, los campos quedan sin cosechar, las empacadoras se retrasan y las cadenas de suministro del mercado, desde las tiendas de comestibles locales hasta los minoristas nacionales, se ven afectadas’, dijo en un comunicado el jueves. ’Esto afecta a todo estadounidense que coma’.
El presidente reconoció la preocupación de los agricultores porque la intensificación de la aplicación de la ley migratoria pueda dejarlos sin la mano de obra de la que dependen para cultivar los alimentos para el país. Dijo que se haría algo para abordar la situación, pero no proporcionó detalles específicos.
’Nuestros grandes agricultores y personas en el sector hostelero y de ocio han estado afirmando que nuestra muy agresiva política migratoria les está quitando trabajadores muy buenos y con mucha experiencia, y que esos puestos son casi imposibles de reemplazar’, dijo en su cuenta de redes sociales. ’Debemos proteger a nuestros agricultores, pero sacar a los CRIMINALES de Estados Unidos. ¡Se avecinan cambios!’.
Así también muchas empresas estadounidenses tienen ahora más problemas para encontrar trabajadores, por lo que su negocio se resiente.
Roxan Gaeta, la dueña de la paletería Los Alpes, se metió corriendo a su negocio cuando vio que agentes federales la estaban siguiendo en la ciudad de Huntington Park. Tiendas
’Después de eso llegaron los helicópteros’, dijo la emprendedora. ’Mi esposo me dijo que estaban recogiendo gente y muchos tenían miedo de salir’, relató.
Gaeta fue a la paletería Los Alpes por primera vez cuando era niña y ahora es la dueña desde hace 11 años del destacado negocio en Huntington Park.
La emprendedora enfatizó que normalmente tiene clientes esperando afuera del negocio durante el verano, pero el temor de las redadas por agentes federales ha dejado a la paletería sin sus clientes regulares.
Si la situación sigue igual, Gaeta dice que tendrá que cerrar el negocio que tiene más de 45 años en la comunidad y atrae a clientes de todas partes del condado de Los Ángeles.
’Voy a tener que ir a buscarme un trabajo…, para poder pagar esto o simplemente cerrar’, expresó la joven empresaria.
El temor de deportación entre la comunidad migrante ha dejado la avenida Pacific y sus alrededores desolados a comparación de cómo era antes.
El mes pasado, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) llevó a cabo al menos dos operativos de inmigración en Huntington Park donde la Secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, se unió a ellos.
Zapaterías, tiendas de ropa, tiendas de aperitivos y vendedores ambulantes experimentaron reducción de ventas con un promedió del 70%, situación que les afecta la habilidad de ganarse la vida.
Armando Castro, dueño de la zapatería La Imperial, enfatizó que la gente no ha salido desde que comenzaron las redadas.
’En un sábado o domingo entraban a la tienda 80 personas, ahora llegan sólo cinco o seis en todo el día’, dijo Castro. ’Pues no importa que sea sábado, domingo o lunes, ya no hay ninguna diferencia…’, acusó.
Agregó que desde la pandemia las ventas han estado bajas, pero ahora la situación sólo ha empeorado.
Explica que tiene que pagar su alquiler de cuatro mil 500 dólares mensuales, simplemente para poder abrir sus puertas. Hasta el momento, Castro detalló que ha visto alrededor de siete negocios en la Pacific cerrar sus puertas.
El emprendedor agregó que aún no sabe qué haría en el futuro; además, por el momento no es un buen tiempo para vender la tienda debido a la falta de clientes.
No obstante, algunos negociantes en el área ya han puesto sus negocios a la venta, como Silvia Becerra, quien es dueña de Artesanías Carmelita.
Desde 2018, la emprendedora vende artesanía mexicana y ofrece servicios para decorar eventos como quinceañeras o bodas, pero enfatizó que ahora el negocio ha bajado demasiado.
’No podemos sostener los pagos de la renta del local más que nada por todo lo que está pasando’, explica Becerra.
A pesar de su estatus como migrante irregular, aún teme ser detenida por los oficiales federales, es por eso que piensa vivir en México por un tiempo mientras la situación se mejora.
María Viana vende aguas, sodas y bebidas de deporte a los peatones cada fin de semana. Años atrás, la salvadoreña compartió que vendía por lo menos 70 botellas de agua por día. Hoy no vende ni la mitad.
’Ya todo el mundo sabe cómo está la situación’, explicó Viana, quien es ciudadana. ’Yo nada más le pido a Dios que todo esto se componga para nosotros los pobres, porque si no, ¿cómo le vamos a hacer?’, cuestionó.
La vendedora agregó que jamás esperaba ver la avenida Pacific tan vacía y le da tristeza que los negocios pequeños y los negocios grandes no estén vendiendo.
’No hay ni esperanza’, dijo la salvadoreña que ha vivido en el área por más de 40 años.
Magdalena López, dueña del negocio Blue Banana, ha notado la tranquilidad de la avenida Pacific que normalmente está llena de familias y peatones.
’A mí se me vendía siempre bastante nieve, sodas, hot dogs y ahora, sólo un 30 por ciento de lo normal se está vendiendo’, dijo López. ’Está muy mal la situación’, expresó.
López compartió que aunque se vean carros pasando y el estacionamiento lleno, prácticamente son los empleados del área, pero rara vez es posible ver que alguien venga de compras.
La mexicana compartió que su familia depende económicamente de ella y la situación con las redadas ha sido devastadora, así que está pensando en conseguir otro trabajo para poder pagar sus gastos.
’Este mes, sinceramente, sí me vi muy afectada…’, lamentó.
López agregó que le gustaría ver algún apoyo financiero como se hizo durante la pandemia, pero en esta ocasión para todos los comerciantes impactados por la falta de clientes.Con información de LA OPINIÓN / THE NEW YORK TIMES