De acuerdo con datos oficiales reportados por Petróleos Mexicanos (Pemex), las pérdidas a causa de huachicoleo en 2025 ascendieron a 6 mil 672 millones de pesos solamente en territorio hidalguense, lo que según estimaciones pesimistas dejaría más de 5 mil millones de pesos a grupos de delincuencia organizada que operan en la entidad.
Según los últimos reportes de la petrolera, 10 mil 436 perforaciones de ductos en 2024 provocaron pérdidas por 20.5 mil millones, en tanto las 9 mil 366 perforaciones de 2025, provocaron un daño económico por 23.5 mil millones.
Es así que en 2024 cada ducto provocó una pérdida promedio de 1 millón 967 mil 133 pesos en 2024 y en 2025 fue de 2 millones 508 mil 114 pesos (27.5% más), por lo que o bien se extrajo más combustible durante el último año por cada toma clandestina -o se causó mayor daño a las tuberías-, o bien existieron mayores tomas clandestinas que no pudieron contabilizarse, lo que dejaría la baja del último año sólo en registros, no en incidencias reales.

Según estimación de la Red de Control de Delitos Financieros (Fincen), oficina del Departamento del Tesoro que es homóloga a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) consultada por La Jornada, el huachicol se comercializa en precios de entre el 70 y 80% de su precio al público “para no levantar sospechas”.
Teniendo en cuenta lo anterior, los grupos delictivos que operan en Hidalgo, entidad más huachicolera del país, tendrían ingresos por alrededor de los 5 mil millones de pesos, esto es, 2 veces la deuda pública que arrastra actualmente la entidad en sus finanzas según el Presupuesto de Egresos 2026.
Tales ingresos representan el segundo ingreso más lucrativo para grupos generadores de violencia según instituciones de los Estados Unidos.
Cabe señalar que las pérdidas reportadas por Pemex no se refieren exclusivamente al combustible robado, sino que contemplan reparaciones y personal de vigilancia, entre otros gastos.
Además de la baja de incidencia de tomas de huachicol el último año, acciones gubernamentales han reducido las cifras en comparación con las más de 13 mil tomas detectadas en 2019.