La empresa Massive Caller misma que en 2024 a los ojos de todos fue evidenciada como un fraude al inventarse los datos que difundía e incluso asegurar que la excandidata Xóchitl Gálvez no sólo iba remontando puntos de manera constante, sino que había rebasado a la ahora presidenta Claudia Sheinbaum -quien terminó ganando por una diferencia de más de 30 puntos-, fue nuevamente contratada por el Partido Acción Nacional (PAN).
Con lo anterior, la derecha envía el mensaje de que no les importa cambiar para revertir su situación, además de que tampoco les interesa tener un diagnóstico que describa la realidad por la que están pasando, lo único que requieren es de una entidad que no le interese en lo absoluto su prestigio para poder tener un respaldo, aunque sea endeble, a la publicación de sus encuestas falsas.
Es así que la dirigencia del PAN creyó que su problema no era de fondo sino que podía componerse con meras estrategias de marketing.
A Massive Caller el PAN le dio 1.8 millones, pero también asignó 3.1 millones para Limón Publicistas, quienes se encargaron en el pasado de inflar a candidatos priistas. De hecho, si se cuentan las empresas propagandistas con las que el PAN cerró contratos para su ’rebranding’, la suma supera los 12 millones de pesos -según publicó Sin Embargo-, y ello ni siquiera quiere decir que sean la totalidad de los contratos celebrados.