La Hoguera
Emmanuel Ameth
Un conjunto de iniciativas locales que en su momento fueron agrupadas bajo el mote de ’Ley Gobernadora’, permanecen en la congeladora luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum señalara su desacuerdo con las mismas en una mañanera, lo que cambió los panoramas para las sucesiones gubernamentales en San Luis Potosí, Nuevo León e Hidalgo.
Y es que aunque las mañaneras son el único canal masivo al que las personas pueden tener acceso a la información sin los sesgos de aquellos medios que nacieron con y para la derecha, justo una de sus debilidades es que la mandataria contesta de botepronto, políticamente, sin contar con toda la información a la mano ni mucho menos pudiendo realizar un análisis concienzudo de lo que se le presenta.
Porque los 3 casos donde se le denomina ’Ley Gobernadora’ a las propuestas de modificaciones locales, tienen un contexto completamente distinto.
En San Luis Potosí, la sucesión gubernamental se dará en 2027, siendo Morena y el PVEM quienes encabezan las preferencias, cada uno con su respectivo proyecto. En ambos casos se trata de mujeres quienes se encuentran al frente de las preferencias, siendo Rosa Icela Rodríguez quien adelanta por los guindas y Ruth González, la esposa del gobernador, por los verdes.
En dicha entidad Morena y PVEM ostentan más de la mitad de las preferencias totales, es decir, que el ganador de la contienda saldrá de alguno de esas filas, no importando que hagan el PAN, PRI o MC.
El escenario se reduce a la participación de Rosa Icela, porque si bien ganaría la contienda con un amplio margen según las proyecciones al día de hoy, la cosa está en que si no participa, esencialmente porque es más importante la titularidad de la Segob que una gubernatura, la estafeta sería recibida por su hermana Rita Ozalia Roríguez, quien, pese a ser competitiva, se encontraría por debajo de Ruth González en preferencias.
En el PRI, PAN y MC no tienen una sola figura mujer electoralmente competitiva, por lo que la propuesta a la que denominaron “Ley esposa”, simplemente quería evitar cualquier tipo de sorpresa, distinto a allanar el camino para la esposa del actual gobernador, cuya eventual “victoria” en todo caso dependería de si Rosa Icela está o no en la boleta, no de una iniciativa en el Congreso local.
En Nuevo León bautizaron la Ley esposa como “Ley Mariana”, en alusión a la esposa de Samuel García. Allí sí que la intención de la iniciativa es acotar los perfiles masculinos para tratar de obtener un beneficio en favor de su pareja, aunque como en muchos otros aspectos, ni así las cosas habrían salido bien al gobernador.
Y es que aunque existe una diferencia de apenas 8 puntos en intención de voto entre las principales fuerzas políticas, Morena, PRI, MC y PAN, en ese orden, por encima de Mariana Rodríguez, quien no pudo ni ganar una alcaldía, se encuentra Tatiana Clouthier.
Es así que de avanzar la iniciativa de la conocida “Ley Mariana”, hoy en la congeladora, pese a tener toda la intención de beneficiar a la esposa de Samuel, terminaría por contribuir a la victoria de Morena en Nuevo león.

Finalmente el caso de Hidalgo es completamente distinto a los anteriores y parece que no hay mucho interés en el resto del país por conocer qué hay detrás, porque a diferencia de San Luis Potosí y de Nuevo León, aquí no se pretende que siquiera compita la esposa o incluso la hija del mandatario en turno.
La principal fuerza política que aún puede presumir más de la mitad de la intención del voto es Morena, quien ya estaba “obligado” a presentar una mujer como candidata dados los criterios de paridad existentes. La situación está en que la segunda y tercera fuerza políticas no tienen esa obligación, por lo que se pretendía cerrar el cerrojo al escenario.
Morena, todavía en este momento, no tiene una figura política femenina que haya despegado del resto y tampoco les interesa tanto porque quien sea que fuese ungida, seguro derrotará a la principal figura opositora, la priista Carolina Viggiano, no necesariamente porque sean mejores perfiles que la referida, sino porque en la carrera política de la tepehuacana ha hecho todo mérito posible para ganarse el descrédito de la población.
El cerrojo pues, pretende evitar que el PVEM salga con su propia candidatura, misma que estaría encabezada por el senador Cuauhtémoc Ochoa, quien en estos momentos representa mejor la figura de oposición al gobernador Julio Menchaca pese a estar en un partido “aliado”.
Así pues, la Ley AntiCuauhtémoc en Hidalgo es distinta, incluso en esencia, a las Ley esposa de San Luis Potosí y de Nuevo León, que encima, analizadas con detenimiento, sirven más de campaña publicitaria opositora que el impacto real que puedan tener en las urnas -al menos para sus promoventes-.
Destacar que a diferencia de San Luis Potosí y Nuevo león, Hidalgo, tendrá su sucesión en 2028, viéndose las aguas agitadas de manera precoz derivado de que en este momento se mantiene firme una minigubernatura de 2 años, la cual se pretende ocupe una mujer, para después llevar a cabo un proceso “normal”. La cosa está en que no se cumpliría así un criterio de paridad, debiendo agregar otro sexenio femenino a la minigubernatura, razón por la cual se busca una modificación en la que el siguiente periodo sea de 5 años -que tampoco cubrirían con la “paridad”, pero es menos ofensivo que sólo otorgar 2 años-.