EDITORIAL
EDITORIAL
Los días de relativa calma para el exgobernador de Hidalgo y embajador de México en Noruega, Omar Fayad Meneses, podrían haber llegado a su fin luego de que se diera a conocer la aprehensión de César Duarte por los delitos de lavado de dinero y desvío de recursos.
En Hidalgo el maxi proceso denominado ’Estafa Siniestra’ ya ha tenido consecuencias para más de uno de sus subalternos, aunque ninguno de estos lo han señalado en sus declaraciones, por lo que se ha confirmado que no existe una línea de investigación que lo apunte directamente.
Y todo lo anterior seguiría igual de no ser porque Gertz Manero ha sido relevado por Ernestina Godoy, mujer de todas las confianzas de la presidenta Claudia Sheinbaum y conocida por ser implacable en las indagatorias que lleven a la justicia.
Prueba de lo anterior es la alianza entre diversos partidos políticos de oposición para negarle un periodo más al frente de la Fiscalía de la Ciudad de México, dado que durante su mandato se giraron dos decenas de órdenes en contra del Cártel Inmobiliario, una asociación político-privada que embarraba a diversos personajes del PAN con irregularidades sistemáticas en inmuebles que beneficiaban a unos cuántos.
Es así que Omar Fayad si bien en este momento no tendría qué temer de continuar las cosas como están, la llegada de Godo mueve el tablero y si su institución atrajera alguna investigación, sí que llegaría hasta los últimos responsables.