Un grupo de jubilados de Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Banobras y Luz y Fuerza del Centro se ha movilizado en Paseo de la Reforma para exigir la revisión de una reforma constitucional que restringe las llamadas pensiones doradas de ex servidores públicos.
Los miembros de la Alianza Nacional de Jubilados han advertido que, si sus demandas no son atendidas, intensificarán sus protestas, incluyendo manifestaciones durante el Mundial de fútbol.
La movilización comenzó en la Estela de Luz y se dirige hacia el Senado de la República, donde planean protestar contra el límite a las pensiones y solicitar que la reforma no se aplique de manera retroactiva.
Los jubilados de diversas empresas estatales y del sector de la banca de desarrollo han manifestado que ya han empezado a sufrir recortes en sus pensiones, a pesar de que aún no se han promulgado las leyes secundarias que regulen la reforma al artículo 127 de la Constitución. Esta reforma establece que ninguna pensión de ex servidores públicos de confianza podrá sobrepasar el 50 por ciento del salario del presidente, que se traduce en aproximadamente 67 mil pesos mensuales.
Fuera del Senado, un grupo de jubilados de Pemex se ha reunido y espera la llegada del contingente proveniente de la Estela de Luz para llevar a cabo un mitin.
Lo anterior ocurre luego de que el pasado martes tres jueces federales desecharon los primeros amparos contra la reforma constitucional para reducir las pensiones de jubilados de paraestatales y la banca de desarrollo, eliminando los derechos adquiridos de unos 3 mil 400 jubilados de Pemex, CFE, Luz y Fuerza del Centro, Banobras y Nafin que ocuparon puestos directivos de confianza y se beneficiaron de los generosos contratos colectivos de esas entidades.
El tope impide a cualquier jubilado ganar más del 50 por ciento de los poco más de 2 millones de pesos netos anuales que percibe la presidenta Claudia Sheinbaum; es decir, el máximo quedará en alrededor de 83 mil pesos mensuales. Los inconformes pueden impugnar los amparos desechados, mediante recurso de queja ante los tribunales colegiados, pero no tienen posibilidad de revertir lo resuelto por los jueces.Con información de LA JORNADA