El presidente Donald Trump intensificará este miércoles su conflicto comercial al implementar aranceles amplios, sobre los cuales se han ofrecido pocos detalles. Economistas advierten que estas medidas podrían impulsar la inflación y dificultar el crecimiento económico de Estados Unidos.
Trump ha comentado durante semanas que el 2 de abril marcará el "día de la liberación" de la dependencia del país hacia los productos extranjeros, así como un momento para hacer énfasis en las tarifas que otras naciones imponen a los bienes estadounidenses al ingresar a sus mercados. Se esperan más pormenores en un anuncio programado para las 4:00 PM (hora del Este) en la Casa Blanca.
Estos aranceles ’recíprocos’ en esencia igualarían los impuestos aplicados por otros países a los productos estadounidenses y incluirían tarifas sobre las importaciones provenientes de México y Canadá, que han sido los principales socios comerciales de Estados Unidos con los que se había establecido un área de libre comercio por más de tres décadas.
Trump anunció ya hace unos días un impuesto del 25% a la importación de automóviles y repuestos automotores, había establecido también un arancel del 20% a todas las importaciones de China en marzo.
El presidente defiende su política arancelaria diciendo que protegerá a la industria estadounidense de la competencia extranjera desleal, recaudará fondos para el gobierno federal y servirá como ’arma’ para exigir concesiones a otros países.
Sin embargo, los economistas enfatizan que la aplicación de aranceles, a las tasas sugeridas por Trump, podría ser contraproducente. Los aranceles suelen repercutir en el bolsillo del consumidor a través de un alza de precios. Las empresas de todo el mundo, incluyendo las estadounidenses, también se verán afectadas si sus costos aumentan y sus ventas disminuyen.
Los aranceles ya vigentes, sumados a la incertidumbre sobre futuras medidas comerciales y posibles represalias, ya han golpeado a los mercados financieros y la confianza del consumidor, a la vez que han generado dudas que podrían retrasar la contratación y la inversión por parte de las empresas. Creamos este ’tracker’ para seguir el impacto de estas medidas en la economía.
En el sector automotor se espera, por ejemplo, que los aranceles a los vehículos, repuestos y autopartes importadas no solo eleven los precios de los autos fabricados fuera de Estados Unidos, sino también los de los producidos localmente ya que, sin excepción, todos usan partes foráneas.
El precio de dichas partes y consecuentemente el de los servicios de mantenimiento, las reparaciones y el los de los seguros automotrices también verán aumentos, al igual que el de los vehículos usados cuyo mercado sufrirá presiones cuando los compradores que normalmente adquirirían autos nuevos no puedan pagarlos, viéndose obligados a comprar carros de segunda mano.
Trump afirmó que sus aranceles sobre las importaciones de automóviles serán permanentes, algo que los analistas del sector dudan.
"De ser realmente ’permanente’, el arancel del 25% sobre todas las importaciones al mercado estadounidense representaría un aumento significativo (y sin precedentes) en los precios de los automóviles, inflando efectivamente el precio promedio de un vehículo en un 11% o 12% (en igualdad de condiciones) y elevando el pago mensual promedio de un préstamo automotriz de aproximadamente $750/mes a $830 u $840/mes", escribió el analista de automóviles de Morgan Stanley Adam Jonas, en una nota de investigación citada por el Detroit Free Press.
Los expertos creen que los aranceles ’recíprocos’ podrían ser fijados producto por producto o como un porcentaje promedio a los bienes de un país determinado. También ha habido reportes sobre potenciales aranceles ’universales’ de un porcentaje en torno al 20% para todos los bienes del exterior que arriben a Estados Unidos.
Un arancel ’universal’ del 20%, combinado con represalias de otras naciones sobre los productos estadounidenses, sería el ’peor escenario’ para la economía estadounidense, dijo el martes el economista jefe de Moody’s Analytics, Mark Zandi, en declaraciones a CNN.
Una simulación de Moody’s reveló que la guerra comercial que desatarán los aranceles de Trump podría eliminar 5.5 millones de empleos, elevar la tasa de desempleo al 7% y provocar una caída del producto interno bruto estadounidense del 1.7%. "Si eso ocurre tendremos una recesión grave. Sería un desastre para la economía", dijo Zandi a CNN. El economista cree que Trump anunciará un régimen arancelario menos drástico para evitar tales daños.