La inyección económica que los turistas extranjeros generarán durante el Mundial de Fútbol en el país se estima en 36,487 millones de pesos nominales, lo cual representará un aumento del 0.1% en el crecimiento del PIB real para 2026, según un análisis del grupo financiero Banamex.
Con esta proyección, Banamex ha ajustado su pronóstico de crecimiento del PIB para este año, elevándolo del 1.5% al 1.6%, representando para la economía mexicana apenas una milésima parte.
Este leve incremento se originará principalmente en el sector de alojamiento temporal y en la preparación de alimentos y bebidas.
Organizar un Mundial de la FIFA suele ser un negocio deficiente para los países anfitriones, ya que requiere inversiones millonarias en infraestructura que rara vez se recuperan. Aunque genera empleo temporal y turismo, la mayoría de los beneficios económicos directos van a la FIFA, mientras los gobiernos enfrentan altos costos de mantenimiento post-evento.
El análisis económico de Banamex estima que cada grupo de turistas estará en promedio siete noches y gastará alrededor de 500 dólares por noche en hospedaje, lo que resultará en una derrama aproximada de 27,130 millones de pesos.
El segundo rubro de mayor relevancia sería el de alimentos y bebidas, que se prevé generará ingresos adicionales de 3,970 millones de pesos, seguido por el transporte terrestre de pasajeros, con un incremento estimado de 2,646 millones de pesos.
Respecto a los boletos de avión, se anticipa que los turistas internacionales procederán principalmente de Estados Unidos (40%), Latinoamérica (30%) y Europa (20%).
Sin embargo, la derrama económica por este concepto sería mínima, debido a impuestos como la TUA, los cuales ya se habían incorporado en las previsiones fiscales de Banamex, al igual que el impacto de las obras públicas asociadas al Mundial.
Por último, se considera un ingreso adicional de 1,985 millones de pesos por otros conceptos, incluyendo souvenirs, tours y artesanías.
Las presiones de precios temporales en hoteles, servicios de alimentación y transporte aéreo en junio y julio sumarán 35.8 puntos base a la inflación en ese periodo.
Así, la inflación general se ubicaría en 3.7% y 4.1% a tasa anual en junio y julio, frente a las estimaciones previas de 3.6% y 3.8%, respectivamente.
La inflación subyacente se ubicaría en 4.5% y 4.7% en esos meses, desde los pronósticos previos de 4.3% y 4.4%.
Para el resto del año Banamex estimó una reversión parcial de los incrementos en precios, con persistencia principalmente en los aumentos de servicios de alimentación, así como efectos de segundo orden acotados para otros precios, y un ligero impulso por el mayor crecimiento económico derivado del Mundial.
Bajo ese panorama ajustó al alza sus proyecciones de inflación para el cierre de año, con lo que la que la general se ubicaría en 4.23% y la subyacente, en 4.31%, desde 4.16% y 4.14% previamente. Con información de FORBES