La orden del gobernador Julio Menchaca para reducir el delito de extracción ilegal de hidrocarburo, conocido coloquialmente como huachicol, no ha bajado hasta los elementos operativos encargados de preservar el orden, toda vez que apenas una por cada 100 de las tomas detectadas son realizadas por la Policía Estatal de Hidalgo, revela un cruce de datos entre Petróleos Mexicanos (Pemex), así como del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Es mediante el Censo Nacional de Seguridad Pública Estatal que se complementan los datos de extracción de hidrocarburos dados por Pemex, pues allí se aportan los hallazgos realizados por las Policías Estatales así como por la Guardia Nacional en cuanto a la extracción ilegal de hidrocarburos en los ductos.

Veracruz por ejemplo, es la entidad más comprometida con el combate a este delito, pues 6 de cada 10 tomas ilegales son localizadas por sus corporaciones estatales. Le siguen Oaxaca y el Estado de México con importantes esfuerzos, aunque con una aportación considerablemente menor.
Finalmente Puebla e Hidalgo, las dos entidades que han ocupado el deshonroso primer lugar nacional en huachicol, poco hacen por la detección de tomas, pues en el primero de los casos se trata de apenas el 2.6% y en el segundo un 1.1%.
Si bien hay otras entidades que, como las mencionadas, prácticamente se hacen de la vista gorda ante el delito pese a tener cientos de tomas, como son los casos de Guanajuato, Tamaulipas, Nuevo León, Querétaro y Coahuila, hay otras entidades donde ni las manos meten para frenar el huachicol.
Es el caso de Jalisco, Chiapas, Guerrero, y Chihuahua, por mencionar algunos, donde sólo en el primero de los casos fueron hallados más de 2 mil ductos y ninguno de ellos lo hizo la autoridad estatal, pecando de indulgencia.
Pero hay otra razón por la que la policía del Estado de Hidalgo no genera la confianza suficiente: si bien es apenas la octava entidad con menos elementos con Certificado Único Policial (CUP) según el documento ya citado de Inegi, en cuanto a los controles de confianza, es la entidad que mantiene a la mayor proporción de elementos sin evaluación (el 40% de ellos), pues si bien hay quienes tienen menos evaluaciones aprobatorias vigentes, el resto de las entidades o están en espera de la actualización de los exámenes de control y confianza o los tienen ya programados.
