El diario El País informó sobre una auditoría del SAT que rastreó 125 millones de pesos de un supuesto desvío de tres mil millones atribuido a Víctor Manuel Álvarez Puga. Este monto se distribuyó en aproximadamente 90 cuentas relacionadas con particulares, entre quienes se encuentran el hijo de Ricardo Monreal, el hijo de Arturo Montiel, el nieto de Elba Esther Gordillo, el empresario Rodrigo Ripstein y el deportista Fernando René Iglesias.
Según una investigación de El País, el abogado Víctor Manuel Álvarez Puga, casado con la presentadora Inés Gómez Mont, desvió al menos una parte de los 3 mil millones de pesos de la Secretaría de Gobernación en 2016, con el fin de beneficiar a figuras prominentes del ámbito político, deportivo y del espectáculo en México.
Documentos fiscales de 2016 y 2017, a los que tuvo acceso el diario español, identifican al menos 89 personas que recibieron depósitos provenientes de una red de "empresas fantasma" bajo rubros como "nómina" u "honorarios".
Entre los nombres más destacados que aparecen como beneficiarios se encuentra Othón de León Arriola, nieto de la exlíder sindical de maestros Elba Esther Gordillo, quien recibió cerca de 1.3 millones de pesos. También figura Arturo Montiel Yáñez, hijo del exgobernador priista Arturo Montiel Rojas, quien recibió 865,800 pesos.
Ricardo Monreal Pérez, hijo del influyente legislador Ricardo Monreal Ávila, recibió un pago de 275,000 pesos. Por su parte, Rodrigo Ripstein Kaim, exesposo de la empresaria Ninfa Salinas, recibió 11.3 millones de pesos.
Finalmente, Fernando Reina Iglesias, deportista, empresario y político, que en ese momento estaba casado con la conductora Galilea Montijo, una de las mejores amigas de Inés Gómez Mont, figura con un depósito de 700,000 pesos.
Los documentos obtenidos por El País no vinculan como beneficiario directa a Galilea, sólo a su ex marido y a su amiga Gómez Mont, con quien la presentadora de Hoy solía compartir exclusivas fiestas y viajes en avión privado.
Asimismo, figuran en la lista decenas de empresarios, supuestos prestanombres, exfuncionarios públicos de bajo y medio nivel, directivos de empresas privadas e incluso miembros de la judicatura.
También aparecen —como receptores directos de dinero— el propio Álvarez Puga, su esposa Inés Gómez Mont, su madre, su exesposa, así como varias empresas relacionadas con el entramado.
De hecho la propia exconductora de Ventaneando es buscada por las autoridades mexicanas por su presunta complicidad en el lavado de dinero.
La red que Álvarez Puga usaba como fachada (sin infraestructura real) era para emitir facturas por servicios inexistentes. Mediante esos comprobantes, justificaban los pagos como "nómina u honorarios", lo que sirvió para desviar y lavar los recursos públicos originalmente destinados a seguridad de prisiones federales.
El dinero vía esas "factureras" circulaba a través de múltiples cuentas bancarias, prestanombres, empresas fantasmas y personajes públicos.
Álvarez Puga fue detenido en Estados Unidos en septiembre de 2025 por irregularidades migratorias. El gobierno mexicano, encabezado por Claudia Sheinbaum, a través de la Fiscalía General de la República (FGR), ha solicitado su extradición.
Las pesquisas ya no solo apuntan a Álvarez Puga y su círculo cercano, sino a una red mucho más amplia que involucra a figuras de poder político, deportivo y mediático.