La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), publicó un informe donde desmiente una imagen difundida por Greenpeace México que señalaba que el derrame de hidrocarburo registrado en el Golfo de México se había extendido por la mayor parte del Corredor Arrecifal del Suroeste.
El informe lleva por título "Análisis técnico-satelital sobre la inexistencia de un derrame masivo de hidrocarburos en el Suroeste del Golfo de México [febrero-marzo 2026]" y en este se realizó la evaluación de datos técnicos e imágenes satelitales sobre el impacto real del derrame de crudo en las costas de Tabasco y Veracruz.
Dicho estudio se dio en respuesta a una publicación hecha en redes sociales el pasado 23 de marzo por Greenpeace México, que difundió una supuesta imagen satelital en donde se observa una enorme mancha negra expandiéndose hacía múltiples direcciones en el Golfo.
"Este ya es un derrame sin control", señaló la organización ambientalista en su publicación, en la cual también afirmó que el derrame ya sumaba "un total de 630 kilómetros de línea de costa afectada, lo que representa la totalidad del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México".
Al respecto, la Conabio indicó que la imagen difundida por Greenpeace no es una "escena satelital original", sino que, por sus características, es más bien una "representación gráfica superpuesta sobre un mapa base". Asimismo, resaltó incongruencias geográficas al apuntar que la mancha en cuestión presuntamente invade "kilómetros de territorio continental firme", lo cual es "físicamente inviable".
El informe de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad también incluye una serie de fotografías satelitales tomadas entre el 8 de febrero y el 24 de marzo del año en curso.

Así también, la presidenta Sheinbaum afirmó que la imagen difundida por Greenpeace que mostraba una mancha enorme de petróleo cubriendo gran parte del Golfo y saliendo de la refinería Dos Bocas era falsa y exagerada.
En algunas de dichas fotografías, efectivamente, se puede constatar la presencia de manchas negras en el mar que corresponderían a hidrocarburos; sin embargo, su tamaño no se acerca al denunciado por Greenpeace.

Las primeras imágenes fueron capturadas sobre Campeche entre el 1 y el 17 de febrero y en estas se observa una mancha oscura cercana a plataformas petroleras, misma que reduce drásticamente su tamaño con el paso de los días.
Otras manchas fueron captadas en tomas sobre costas de Tabasco, entre el 1 y 19 de febrero. "Por su forma, podrían ser líquidos [como descargas rutinarias de embarcaciones o chapopoteras naturales], pero no se puede saber con seguridad qué son sin tomar muestras en el lugar", explicó la Conabio.
Finalmente, en las imágenes correspondientes a marzo, capturadas por el Ocean Virtual Laboratory, no se detectaron manchas oscuras.
La Conabio concluyó que, con base en la revisión de las imágenes satelitales, no se encontró ninguna concordancia a la publicada por Greenpeace México.
Ante tal resultado, se invitó a la organización ambientalista a transparentar el cómo se elaboró la imagen que compartieron, además de dar a conocer sus fuentes de información.
"Además, es importante seguir vigilando el mar de forma constante con los satélites, apoyándonos también en datos del viento y fotografías espaciales [cuando no esté nublado], para identificar con mayor precisión qué son realmente las manchas oscuras que aparecen en el agua", mencionó la Comisión.
Por su parte, Greenpeace México defendió su publicación al decir que "no es una foto estática", sino "un organismo vivo que se alimenta de reportes directos desde el lugar de los hechos". Asimismo, llamó a sus seguidores a no depender "de comunicados oficiales a medias".