La estrategia de ’Abrazos y no balazos’ implementada desde 2018 ha dado sus frutos específicamente en el terreno de los homicidios dolosos, pues luego de ver la nación cómo se duplicaban sus tasas de incidencia durante los últimos dos mandatos del PAN y PRI, al fin comenzaron a reducirse las cifras de manera significativa.
Y es que si bien durante la gestión de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) primero se contuvieron para que después pudiera darse una reducción, esta no fue tan espectacular como se esperaba aunque dejó las bases para la mejora que vendría con su sucesora Claudia Sheinbaum Pardo.

En 2018 que AMLO recibió la estafeta de presidente de la nación, México estaba en el Top 8 de los países con más homicidios intencionales, conocidos en México así como dolosos.
Para el cierre de 2025 sin embargo, México está en la posición 26 mundial sin contar a los países que están en guerra.
Lo anterior significa que durante la 4T, la nación mejoró en 18 posiciones mientras que con Calderón y Peña (2006-2012), cayó más de 100 lugares según la información recopilada por Datos Macro.
Otro dato llama la atención. Según la información oficial de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CPC), la tasa de Homicidios dolosos de al menos 3 de los estados que integran la unión americana, es superior a la tasa que registra México en su conjunto.
Los últimos reportes sobre el Distrito de Columbia, donde se encuentra Washington, tienen una tasas de homicidios de 30 por cada 100 mil habitantes, aunado a que Mississippi y Lousianna también superan la inseguridad promedio de México.
Incluso, si sólo se tomara la tasas de referencia de la Ciudad de México (8.69), existen más de 20 estados americanos que observan mayor delincuencia en cuanto a homicidios dolosos, sin mencionar que es casi 4 veces menor a la del Distrito de Columbia.
