En la última década, entre 2014 y 2024, México ha visto cómo su déficit en el comercio de mercancías con China se ha duplicado.
A nivel nacional, es una decisión poco acertada establecer relaciones comerciales con China, ya que, aunque el volumen de productos que México compra a este país aumenta cada día, ellos parecen corresponder a esa cortesía comprando mucho menos de lo que México produce.
Al finalizar el año pasado, el déficit alcanzó un récord histórico de 119,858 millones de dólares, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Durante 2024, los envíos de México a China sumaron un valor de 9,937 millones de dólares, mientras que las importaciones desde China llegaron a 129,795 millones de dólares.
Gran parte de estas importaciones mexicanas de productos chinos se compone de bienes intermedios, que se emplean en la producción de bienes finales destinados a la exportación, lo que pone de manifiesto la alta competitividad de los insumos provenientes de China.
Por su parte, se observa que lo que México envía al país asiático son principalmente productos o insumos para la industria de la metalurgia; estos concentran el 56% del total de estas exportaciones.EL ECONOMISTA
