Después del recorte de la tasa de referencia por parte del Banco de México y las decisiones del presidente Donald Trump, el peso mexicano se fortaleció al cerrar la semana.
Al inicio de la última jornada de la semana, el tipo de cambio se situó en 18.56 pesos por dólar, lo que representa una apreciación del 0.37 por ciento en comparación con el cierre del jueves.
De este modo, la moneda mexicana ganó 7 centavos frente a la cotización del día anterior, que había sido de 18.63 pesos.
Este movimiento se da tras la decisión del Banco de México de reducir su tasa de referencia en 25 puntos base por quinta vez consecutiva, quedando en 7.75 por ciento.
Si se mantiene el nivel reportado en las primeras horas del viernes, el peso lograría una ganancia de 32 centavos, lo que equivale a una apreciación del 1.69 por ciento respecto al cierre de la semana anterior, que fue de 18.88 pesos por cada dólar estadounidense.
Las recientes y polémicas decisiones que ha cometido Trump, sumado a los buenos resultados de la economía mexicana, explican la caída del dólar y la subida del peso de este día.
De acuerdo con un análisis financiero de Monex, la decisión de política monetaria del Banco de México (Banxico) sobre recortar 25 puntos base la tasa de referencia fue cautelosa ante el comportamiento de la inflación.
Por su parte, el retroceso del dólar se da tras las recientes noticias sobre los vacantes en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) y en la Reserva Federal (FED, por sus siglas en inglés).
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump anunció que propondrá a Stephen Miran, actual jefe del Consejo de Asesores Económicos y cercano a sus posturas, para ocupar temporalmente una vacante en el FOMC.
En tanto, Bloomberg reportó que Christopher Waller sería el principal candidato para sustituir a Jerome Powell al frente de la FED y cuyo mandato concluye en mayo de 2026.
Al igual que Trump, Waller ha sido ampliamente crítico de la política monetaria cautelosa de Powell.
Lo anterior ha reforzado las apuestas del mercado sobre recortes a la tasa de referencia antes de lo previsto, con más del 90% de los participantes esperando una disminución de 25 puntos base en la reunión de septiembre.
Grupo Bursátil Mexicano (GBM) Casa de Bolsa advierte que, aunque persisten riesgos, el país se encuentra en una posición relativamente sólida frente a otras economías emergentes.
El análisis de GBM destaca que México ha logrado sobresalir entre los mercados emergentes, incluso en medio de la incertidumbre macroeconómica que ha caracterizado los últimos meses. Las decisiones comerciales del presidente Donald Trump han generado inquietud, pero la percepción de una conducción económica más moderada y pragmática ha favorecido la narrativa sobre el país. Esta imagen positiva ha incrementado el atractivo de México para fondos internacionales, que lo consideran uno de sus destinos preferidos en América Latina.
La reconfiguración del comercio global ha sido un factor determinante en este escenario. En un entorno marcado por tensiones comerciales, México ha priorizado mantener una relación cercana con Estados Unidos para asegurar un intercambio justo y equilibrado. Sin embargo, la reciente advertencia de imponer aranceles del 30% a productos mexicanos y europeos —sin contar los aranceles sectoriales, como el 25% al sector automotriz— ha reavivado las especulaciones entre inversionistas sobre un posible aumento en las tarifas aplicadas a las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense.
Ante este panorama, la próxima revisión del T-MEC adquiere una relevancia estratégica. Aunque el proceso formal aún no ha comenzado, la renegociación del tratado podría abrir nuevas oportunidades para México, especialmente frente a competidores asiáticos. Si la revisión logra aportar certidumbre para las inversiones vinculadas al nearshoring, el país podría consolidar su posición como destino preferente para la relocalización de cadenas productivas.
En cuanto a las perspectivas de crecimiento, los analistas de GBM proyectan un avance económico limitado para este año, con una estimación de 0,5%, aunque prevén condiciones más favorables en el segundo semestre. La inversión podría experimentar un mayor dinamismo, impulsada por programas de colaboración público-privada como el ’Plan México’ y por la tendencia descendente en las tasas de interés, que ofrecería un estímulo adicional a la inversión productiva.
Sectores como el de consumo, tecnología, salud y fintech han mostrado resiliencia y podrían alcanzar un punto de inflexión en los próximos meses. La recuperación de la confianza del consumidor, un tipo de cambio favorable, la integración de infraestructura tecnológica con inteligencia artificial, y la digitalización bancaria y empresarial, se perfilan como factores que abren oportunidades tanto para inversionistas como para los mercados.Con información de LA JORNADA / EL ECONOMISTA